Francia confirma que los restos encontrados en el mar pertenecen al Airbus 330 desaparecido

Los restos de un avión que encontró ayer la Fuerza Aérea brasileña flotando a mil kilómetros de las costas de Brasil pertenecen al vuelo AF 447. Asi lo ha confirmado un portavoz del Estado Mayor del Ejército francés, que asegura que aunque hay que someter los restos a un análisis formal, "no hay espacio para la duda".

La desesperación es el único adjetivo que puede definir la sensación que padecen los familiares del vuelo siniestrado AF447 que cubría la ruta Río de Janeiro-París.
Después de dos días sin tener noticias del aparato, los carteles del aeropuerto francés Charles de Gaulle han dejado de anunciar que el vuelo procedente de Río de Janeiro esté retrasado. Ya nadie lo espera y menos aún esperan encontrar supervivientes del trágico suceso del que se desconoce aún su desenlace.

La última novedad al respecto, viene dada por otro piloto que cubría la ruta inversa a la del avión desaparecido. El piloto comercial de la compañía TAM, que cubría la ruta París- Río de Janeiro dice haber visto señales de fuego que resplandecían sobre el mar. Se trata de una información de lo más relevante dado que las coordenadas en las que sitúa el piloto dichas llamas, coinciden con la zona donde se pudo precipitar el avión de la compañía Air France, cerca de la costa occidental de África.

Mientras tanto, los familiares de las víctimas no saben como calmar su desesperación. Tras permanecer ayer en una sala habilitada especialmente para el suceso, en el aeropuerto internacional Charles de Gaulle, padres, hermanos, novios y amigos de los 228 desaparecidos fueron llenando la sala mientras un equipo de psicólogos y médicos les ayudaba a soportar esas horas tan difíciles por las que aún siguen pasando. Tanto el aeropuerto francés como el de Río de Janeiro, han sido testigos de las escenas de impotencia y tristeza de los familiares. Algunas de ellas, se recogen en la edición digital del diario francés Le Figaro.

Acompañaron a los familiares varios ministros del gobierno francés incluido el presidente de la República Francesa, Nicolás Sarkozy.

La clave sobre al accidente la podrán revelar las cajas negras del avión, un modelo de Airbus 330. Para la tarea de localización de los restos del aparato, tanto la Marina Francesa como la Brasileña, están rastreando palmo a palmo las aguas del Atlántico, ayudados por España, que ha enviado dos aviones estratégicos y por el gobierno estadounidense que está intentando localizar los restos vía satélite desde el Pentágono.

Los familiares de trágico suceso han preferido mantenerse al margen de la prensa, entre la impotencia y la desesperación de no saber ni donde están los restos del avión. A medida que pasa el tiempo, se dificulta cualquier aparición de supervivientes y las teorías de lo sucedido no hacen más que especular sobre lo que realmente pasó. La compañía Air France mantiene como hipótesis que un rayo pudo dañar el sistema eléctrico del avión y provocó su precipitación. Hasta el momento, es la única versión ‘oficial’ sobre el accidente. El gobierno francés prefiere mantener cautela antes de especular sobre otra posible versión, sin tener pruebas sobre lo sucedido.

El presidente francés, Nicolás Sarkozy recibirá en los próximos días a los familiares de las víctimas en el Palacio del Eliseo mientras que otros presidentes, han aseverado su apoyo a la causa, como ha indicado el presidente estadounidense Barack Obama quien ha confirmado que su gobierno ayudará con lo que sea necesario, para encontrar el avión siniestrado.

Más sobre: