Lo que más nos molesta en el entorno laboral, el cotilleo y el desorden

Una encuesta revela los aspectos más desagradables en el lugar de trabajo

Aunque la cultura popular diga que en España nos gusta cotillear, en el trabajo, al menos, ocurre lo contrario. Un estudio elaborado por Randstad (empresa de recursos humanos y soluciones de trabajo) muestra que lo más molesto para los españoles en la oficina es precisamente el chismorreo.

Pasamos la mayor parte del día en nuestro puesto de trabajo, y los compañeros, por tanto, pasan a ser las personas con las que más contacto tenemos a lo largo del día. Eso sí, a pesar de la confianza que generalmente se genera, los españoles somos exigentes en cuanto al “compañero ideal”. Si realizamos un “retrato” a partir de las conclusiones del estudio, quien comparta mesa y hora con nosotros ha de ser discreto, ordenado y limpio.

Los trabajadores quieren colegas que cuiden su espacio de trabajo y sus relaciones con los demás, incluyendo el orden en el puesto laboral o las conversaciones correctas con otros compañeros.

Lo peor, las murmuraciones
El sondeo, centrado en averiguar qué es lo que más molesta a los empleados en su puesto de trabajo, ha llegado a conclusiones muy interesantes. A un 60 por ciento de los entrevistados le molestan los cotilleos en su ambiente de trabajo, y más de cinco de cada diez considera insoportables las decisiones que hacen perder el tiempo.

Por otra parte, el desorden es lo que más molesta a un 45 por ciento de los encuestados. Otro de los aspectos más molestos entre los trabajadores es la falta de higiene de sus compañeros (para un 42 por ciento de los empleados), los ruidos o sonidos molestos (para el 41 por ciento) o la utilización del teléfono móvil durante una reunión (28 por ciento).

No delataríamos al cotilla
No obstante existe una diferencia entre lo que molesta y de lo que nos quejamos. Cuatro de cada diez deciden pedirle al compañero que cese de realizar ruidos desagradables o muy elevados. No tantos hacen pública su molestia a aquellos que desordenan el espacio común (el 38 por ciento sí se queja). Y poco más de tres de cada diez se deciden aclarar las cosas con los compañeros cotillas.

Parece, pues, que las murmuraciones son la peor de las actitudes en el entorno laboral, pero tan solo un ocho por ciento confiesa que se lo haría saber a su jefe para que tomara cartas en el asunto. La mayoría, asegura, no haría ni diría nada.

Lo más valorado, la comunicación y la franqueza
Aunque se mantiene la tendencia por la cual los altos ejecutivos son los que imponen las normas de actuación en función de cada cultura empresarial, el estudio señala que los empleados juegan un papel cada vez más importante en el establecimiento y mantenimiento de comportamientos deseables. Para conseguir esto, la comunicación y la franqueza son factores que deben considerarse claves para alcanzar un ambiente de trabajo positivo.

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