Un año después del terremoto de Sichuan, China rinde homenaje a sus víctimas y da un admirable ejemplo de superación

El seísmo provocó casi 90.000 muertos y desaparecidos, miles de heridos y cinco millones de desplazados

China se enfrenta hoy al primer aniversario del terrible terremoto de Sichuan, en el suroeste del país, que se llevó la vida de casi 90.000 ciudadanos, causó miles de heridos y provocó más de cinco millones de desplazados sin hogar. Y lo hace tras doce meses de intensos esfuerzos por recuperar la zona devastada, todo un ejemplo de superación y lucha para salir adelante.

Este es el primer triste aniversario de un terremoto que redujo a escombros a toda una provincia. El 12 de mayo de 2008, poco antes de las 14.30 horas locales, la zona sufrió un seísmo de 8 grados en la escala Richter, el mayor temblor del país en 30 años, de una intensidad tan grande que se notó incluso en Pekín, a más de 1.500 kilómetros del epicentro. El balance fue devastador: unas 87.000 personas muertas o desaparecidas, muchas de ellas niños que se encontraban en sus escuelas.

Hoy el país entero se prepara para conmemorar esta trágica fecha y los habitantes de las zonas devastadas han demostrado en este tiempo una admirable capacidad de supervivencia frente al desastre. La imagen que presenta la región hoy es muy positiva: miles de ciudadanos han acondicionado las casas prefabricadas que les donó el gobierno y se han puesto a trabajar muy duro para atraer al turismo e intentar olvidar aquellos dramáticos momentos. Una determinación que les hace parecer más bien supervivientes, en lugar de víctimas del desastre.

Ceremonias en recuerdo de las víctimas
A lo largo de todo el país se han repetido los gestos de recuerdo de todos aquellos que perdieron la vida con el terremoto. El presidente, Hu Jintao, ha encabezado una solemne ceremonia frente a un monumento de granito junto a las ruinas del centro de Yingxiu, en el distrito de Wenchuan, epicentro del seísmo. Una gran escultura de piedra con un enorme reloj señalaba la hora exacta de la catástrofe: 2.28 de la tarde.

Jintao también ha dedicado unas palabras de agradecimiento a todos aquellos que participaron en las labores de rescate, así como a la comunidad internacional, y ha recordado además, que el mayor logro ha sido la unidad del país para superar las adversidades.

Hoy las ciudades aparecen reconstruidas en barracones de uralita, pero donde ya funcionan hoteles, restaurantes y comercios. El propio primer ministro chino, Wen Jiabao, ha defendido hoy el espíritu práctico de la población, que se ha empleado a fondo para tratar de recuperar la normalidad.

Un impulso importante, pero que llevará tiempo, ya que aún hay que reconstruir 4,5 millones de casas, 11.700 colegios y 9.700 hospitales, entre otras cosas.

El Gobierno, apoyando a los supervivientes
El país ha realizado grandes esfuerzos para recuperar la zona de Sichuan y las muestras de recuperación son ya evidentes. En un significativo gesto, Jiabao ha escrito una carta a los estudiantes supervivientes de la catástrofe para recordarles que "lo mejor que podemos hacer es realizar un buen trabajo de reconstrucción tras el desastre y construir un hermoso hogar". La misiva comenzaba con un emotivo "Mis queridos niños" y finalizaba con un "os quiero mucho". Así pues, la recuperación del país pasa por "una actitud científica, un espíritu práctico y un intenso esfuerzo", según el dirigente.

Por su parte, el Gobierno ha destinado cerca de un billón de yuanes (unos 108.000 millones de euros) a la reconstrucción, según recogen agencias internacionales.

Ayuda internacional
Por su parte, la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) prosigue con su misión de atender a las personas damnificadas. Hasta diciembre de 2010, la organización continuará con las labores de reconstrucción de la zona. Hasta ahora, la FICR y otros organismos han invertido más de 475 millones de euros para estos trabajos, que incluyen la construcción de más de 15.000 viviendas, 660 escuelas y más de 2.000 clínicas y hospitales, según ha informado Cruz Roja Española.

Prevención de cara al futuro
Otro de los aspectos clave para garantizar el bienestar de los chinos es la prevención de posibles terremotos en un futuro. Con este objetivo, el Departamento Chino para la Prevención de Terremotos, está trabajando en un sistema (aún experimental de aviso ante los seísmos, con capacidad de avisar a los ciudadanos cierto tiempo antes del temblor.

El drama de los niños
Millones de ciudadanos siguen, sin embargo, haciéndose una misma pregunta: ¿Por qué murieron tantos niños en las escuelas? Oficialmente, 5.300 pequeños perdieron la vida en el terremoto, y entre 7.000 y 9.000 de acuerdo con datos extraoficiales.

El ministro de Vivienda, Jiang Weixin, reconoció en su momento que "no podemos descartar la posibilidad de que hubiera un trabajo y unos materiales de ínfima calidad" y que por ello, miles de colegios se vinieran abajo, con multitud de pequeños en su interior.

Por otra parte, las autoridades han permitido a los padres que perdieron a sus hijos en el seísmo que vuelvan a tener niños, algo en principio imposible, debido a la política familiar del hijo único que rige en el país, según informan agencias internacionales.

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