Separadas al nacer: dos gemelas canarias se reencuentran 28 años después por pura casualidad

La amiga de una de ellas las confundió porque son 'como dos gotas de agua' y así llegaron a conocerse

Los casos de gemelos separados al nacer parecen más propios de un guión de Hollywood (quién no recuerda “Tú a Boston y yo a California”) que de la vida real. Sin embargo, una vez más, la realidad supera con creces la fantasía. Hace 36 años nacieron dos hermanas gemelas en Las Palmas de Gran canaria, y al mismo tiempo, nacía otra niña en el mismo hospital. Hasta ahí todo normal. La sorpresa saltó en mayo de 2008 cuando por azar se descubrió que se había separado a las auténticas gemelas y que fueron a parar a familias diferentes: una, junto con sus padres biológicos regresó a casa con la otra niña recién nacida; y la otra gemela fue a parar a la familia biológica de la tercera niña.

Ahora un juzgado de la isla ha decidido condenar al Gobierno de Canarias a indemnizar con 360.000 euros a la hermana gemela que vivió toda su vida separada de su familia biológica por un error médico en la sala de incubadoras del antiguo hospital Nuestra Señora del Pino en la capital grancanaria en marzo de 1973, al tiempo que obliga también a pagar 180.000 euros a la otra gemela que sí vivió con su madre biológica, según recogen agencias.

Separadas al nacer, unidas por el destino
Todo se destapó cuando una de las hermanas acudió en el año 2001 a una tienda de un centro comercial, donde trabajaba una amiga de la “gemela extraviada” y a quien le pareció extraño que la chica, al pedirle una prenda de ropa no la saludara, por lo que llamó a una tercera amiga y le comentó su enfado según recoge Europa Press.

Esta última se puso en contacto con la otra gemela; ella negó que hubiera ido a comprar ropa y después llamó a la dependienta para alejarla de toda duda. Unos días después, la gemela desconocida regresó a la tienda para devolver una prenda y, al verla de nuevo, la amiga no se resistió preguntarle por su identidad. Eran demasiado iguales.

Decidió presentar a tan semejantes chicas, tres días después. "Eran dos gotas de agua", ha declarado la amiga. Las dos se quedaron sorprendidas con su parecido; hasta tal punto que comenzaron a preguntarse muchos datos, como dónde habían nacido, en qué fecha, etc. La sorpresa fue aún mayor cuando comprobaron que habían nacido el mismo año, en el mismo hospital, aunque con tres días de diferencia.

Al verse prácticamente ante su espejo, una de ellas comentó que tenía otra hermana gemela "pero la verdad es que no se parece" mucho a ella. Al ver semejante similitud con la nueva chica, le propusieron hacerse la prueba del ADN. En un primer momento, ella se asustó por "la trascendencia familiar que podía conllevar".

No obstante, poco después, en el año 2004 "esa incertidumbre y un cúmulo de casualidades" le crearon un "cuadro serio de ansiedad" que le llevó a someterse a la prueba. Como no podía ser de otra forma, el resultado fue que "no sólo genéticamente son hermanas gemelas sino también que son idénticas, pues los parámetros genéticos de una y otra son los mismos".

Estas pruebas cambiaron el destino de dos familias, pues se determinó que las hermanas gemelas naturales efectivamente habían nacido el mismo día mientras que la tercera hermana no biológica de una de ellas fue la que nació con tres días de diferencia, pero al hacer el intercambio de bebés a una de ellas le pusieron la fecha de nacimiento que no era, según publica Europa Press.

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