Yekaterina Voschinina puede presumir a sus 100 años de ser la bloguera de mayor edad

La gallega María Amelia López, de 96 años, es la segunda en este curioso ranking de blogueros

El pasado año falleció Olive Riley, una australiana que con 108 años contaba todas sus experiencias en allaboutolive.com.au, su blog habitual. Al morir Olive, una mujer de 100 años pasó a coronar el curioso ranking de gente con más edad que escribe en internet, donde la segunda posición la ocupa una española, la gallega María Amelia López, que ha vivido 96 años.

Lo interesante del caso de Yekaterina Voschinina, la mujer más mayor del mundo que tiene página web propia, es que como rusa afincada en San Petersburgo ha podido contar su experiencia desde los últimos tiempos de los Romanov hasta la actual Rusia de Medevev y Putin, pasando por los 70 años de la época comunista. Toda una historia que ha dejado plasmada para siempre en su blog de la red de redes.

Yekaterina se licenció en Filología, y de hecho, gran parte de su vida se dedicó a impartir clases de esta materia en la Universidad de San Petersburgo. En 1998 comenzó su gran sueño con la publicación de su primer libro, cuando contaba ya con 89 años. Pese a su avanzada edad, Yekaterina se dirige al público más joven de todos los posibles: los niños. Como escritora de libros infantiles, ella reflexiona hoy y asegura: “¡Cómo han cambiado los niños en las últimas décadas. Son mucho más inteligentes y activos de lo que éramos nosotros a su edad!”. Razón no le falta y más aún si contamos las generaciones de niños que ha podido observar a lo largo de su vida.

Voschina comenzó a tener éxito después de que su agente literaria publicase un anuncio que decía: “Se está muriendo uno de mis seres más queridos. Pronto la ingresarán en un hospital. Por favor, regístrense como lectores permanentes de su diario para que sepa que la leen, que todos sus esfuerzos no han sido en vano. Es una aristócrata, veterana de guerra y una de las mujeres más bondadosas que conozco”. El impacto fue impresionante y son miles los lectores que desde entonces envían cartas de apoyo o le plantean preguntas sobre su vida. Actualmente, casi a diario, cuelga en la red tanto trozos de sus libros ya publicados como de los que están aún por publicar. De hecho, la anciana afirma: “Tengo que vivir hasta que salgan mis últimos libros. No puedo morir hasta verlos publicados.”

Yekaterina confesaba recientemente que “le gusta mucho educar a los niños a través de sus libros”, y añadía: “Cuando era pequeña, mis padres me enseñaban las cosas más importantes, de manera que sabíamos muy bien lo que se podía o lo que no se podía hacer”.

Es innegable que mucho han cambiado las cosas desde la aparición de internet y la extensión de su uso por todo el mundo, pero a la vista está que a gente como a Yekaterina o a nuestra blogger gallega no les ha “pillado el toro” con tanta tecnología. Otros que tomen ejemplo.

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