Los consumidores, indefensos ante la publicidad en el móvil

La Agencia Española de Protección de Datos denuncia que no existen medidas eficaces para que las compañías no nos llamen al móvil con motivos publicitarios

La siguiente situación ha afectado ya a siete de cada diez personas. Suena el teléfono, el número que llama es desconocido y descolgamos. “¿Diga?” “Buenas tardes, Doña. XXX (nuestro nombre). Le llamo de la operadora YYY (nombre de la compañía). ¿Es usted la titular de la línea?” “No, mire, no me interesa publicidad de su empresa, gracias”. Y la airada teleoperadora insiste “¿Me contesta a la pregunta? Esta información le interesa”. “Que no, que no me interesa” “Muy bien, le llamaré en otro momento”.
Y ese otro momento, casi siempre, llega, y casi siempre, nos resulta pesado o incómodo. Hay una manera de evitarlo: pedir expresamente a la guía telefónica que no nos realicen llamadas comerciales. Ni siquiera el 1 por ciento de la población lo ha hecho y, sin embargo, el 68,2 por ciento de los ciudadanos son objeto de una llamada de teléfono o un mensaje de texto (SMS) publicitarios, según los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

La Agencia Española de Protección de Datos (APDE) ha realizado un estudio sobre el mecanismo de la publicidad vía telefónica y vía SMS, y uno de los principales problemas que han detectado es que las compañías telefónicas no ofrecen una manera sencilla y eficaz a los usuarios para que se den de baja de las listas comerciales en las que aparecen los teléfonos fijos. En principio, bastaría con cualquier comunicación por parte del usuario que en cualquier momento del proceso “no permitiera un uso comercial de sus datos para que la empresa le excluyese", asegura Artemi Rallo, director general de la Agencia; pero la realidad no siempre funciona así. Muchas de estas empresas vuelven a “bombardear” a sus clientes con más promociones y ofertas.

La APDE denuncia que poco podemos hacer ante esta situación: "El usuario no dispone de medios eficaces para oponerse a la recepción de llamadas a través del móvil", critica Rallo.

Con el móvil, la cosa se complica
En el caso de la publicidad no deseada en el teléfono móvil, la cosa se complica. La estrategia de las grandes operadoras es llamar aleatoriamente a diferentes números, aprovechando que conocen los prefijos que suelen tener sus competidoras. A partir de ahí, comienzan a telefonear sistemáticamente a números hasta que consiguen los datos de los usuarios o, en el mejor de los casos, convencen a alguien.

Esta situación resulta un tanto ambigüa jurídicamente, ya que estos números no están asociados a una determinada persona, por lo que no se infringe la Ley de Protección de Datos Personales. No obstante, el consumidor recibe el mismo efecto. Por ello, la AEPD reclama un marco legal que tipifique estas prácticas.

Los SMS se saltan la regulación
También es muy habitual recibir mensajes de texto con promociones, una situación que, una vez más, deja indefensos a los consumidores. La AEPD afirma que en gran parte de estos casos no es posible contestar por la misma vía para solicitar el cese de los envíos.

Esto ocurre porque a menudo son otros agentes, terceros, ajenos a las compañías de telecomunicaciones, quienes envían este tipo de anuncios. Y más aún: generalmente se encuentran en países extranjeros, fuera de la Unión Europea, por lo que resulta muy difícil ponerse en contacto con ellos. Una posible solución que ofrece la AEPD es que las operadoras fijen unos filtros que impidan la recepción de contenidos por parte de estas fuentes.

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